viernes, 4 de octubre de 2013
el precio
cuando la línea que separa la independencia y la soledad se desdibuja, todo aquello que normalmente te hace feliz, parece volverse en tu contra.
domingo, 29 de septiembre de 2013
domingo tarde por la tarde
los domingos por la tarde tienden a ser tristes. muchos niños abandonan a sus padres para volver con sus madres, tal como ordenó el juez. entre los amantes del futbol, la mitad han perdido y se lamentan de su posición en la liga. si alguien salió a buscar el amor de su vida la noche anterior y sólo encontró sexo, estará cambiando las sábanas manchadas, quizá sintiéndose asqueado porque la sustitución ya no lo llena, pero no puede evitar caer en ella una y otra vez. a lo mejor la próxima cita que le proporcione esa página de citas sea la definitiva. el que salió a buscar sexo y no lo encontró, se masturba frente a la fría pantalla del ordenador, sabiendo en un rinconcito de su cabeza, que mira hacia otro lado cuando esa otra persona le mira con ganas de más, y no se atreve a dar el paso. el que no salió porque ha tirado la toalla se ha despertado de una siesta demasiado larga, después de pensar que tomarse unas copas de más en la comida entumecería la soledad, pero otra vez tampoco le sirve de nada, y ahora que se acerca la noche se desespera ante la visión del insomnio y el dolor de cabeza. las parejas que tienen tanto que decirse, callan y miran la segunda película de la tarde, sin decirse nada, en la comodidad del sofá y con la persiana a medio bajar, sin ser capaces de olvidar que la hipoteca les une por treinta años por lo menos. una vez más alguien renueva los propósitos de ir al gimansio, que ya lleva pagando tres meses y no ha vuelto a ir después de que las agujetas le desanimaran al tercer día de empezar. qué pena que se le olvide poner el despertador a la hora adecuada antes de irse a dormir. los domingos por la tarde deberían pasar rápido, pero incluso el universo es cruel haciendo que el tiempo se ralentice de forma indecible. mejor será sacar el perro al parque. él es mucho más feliz. no sabe lo que es un domingo.
jueves, 5 de septiembre de 2013
escenario
no es fácil describir esa sensación. está la técnica, el pobre conocimiento fruto de largas horas de estudio, está la pose, está el orgullo y también un poco la vergüenza e incluso miedo. a veces también el circo y el cortejo velado. pero en algunos breves instantes, además de escasos, todo eso desaparece, y los dedos acarician el mástil como la lengua del adolescente busca su primer beso, la melodía surge y fluye, y parece que no soy yo el que toco y me oigo y casi me veo desde fuera, como un oyente. el vértigo de subir despacio por una babel de notas y culminar delicadamente el ascenso. entonces todo el sudor, todas las lágrimas, todo el hambre y las caminatas para no pagar un taxi, cobran sentido. por esos momentos en que la música es arte y me llena las venas con sonidos y me vacía el alma de oscuridades.
miércoles, 21 de agosto de 2013
breve desastre
-¡qué mal hueles! ¿no te has duchado?
-no. pero así, aunque pienses que la culpa de que esta noche tampoco follemos siga siendo mía, al menos la excusa de hoy no me duele.
-no. pero así, aunque pienses que la culpa de que esta noche tampoco follemos siga siendo mía, al menos la excusa de hoy no me duele.
domingo, 4 de agosto de 2013
un paseo por el bosque
ando despacito, descalzo, la piel de mis pies acariciando la hierba y la tierra, la humedad del rocío está fresca. en un ratito, el sol lo calentará todo, la tierra arderá y las briznas rasparán en lugar de lamerme con sus mojadas lenguas. la cabeza gacha, el silencio casi eterno. las copas de los árboles comparten la sombra del mundo antes de convertirse en escudos contra la luz. quiero quitarme más que los zapatos. sentir la gravedad en cada paso y dejar fluir hacia abajo todos los pensamientos, desde mi cabeza, bajando por el cuello, goteando desde las puntas de mias manos, serpenteando por el estómago y conduciéndose hacia las piernas, como un escalofrío que se desliza hasta los talones y los dedos. noto como si dejara un rastro tras de mí, como la baba de un caracol, aunque sea la ponzoña negra y líquida de mi mente, retorciéndose tras de mí, pero la tierra lo purifica, lo cura y lo absorbe. y en la ausencia de sentimientos y de pensamientos, aparece por sorpresa, la felicidad.
miércoles, 31 de julio de 2013
la crueldad de los físicos
mi lista de supervillanos reales, es decir no imaginarios, estaba compuesta por los típicos políticos, líderes religiosos, mafiosos ilegales, mafiosos legales, casas reales y demás gente que hace que el mundo sea peor. hoy voy a incluir a los físicos teóricos como uno de los grupos más retorcidos, porque no hacen este mundo peor de forma activa. lo hacen de una forma sutil, lo hacen por comparación. porque han desarrollado la teoría de los multiversos, en el que hay infinitos universos paralelos en los que todo es posible. existe pues un universo en el que soy inmortal, otro en el que la mujer de mis sueños me ama y está conmigo, incluso alguno en el que tengo algo de dinero. pero no, vivo en éste. y los malditos físicos se empeñan en que hay otros y a mí sólo me queda lamentar la suerte que tengo e imaginar cómo sería vivir en esos otros. pues no, me niego. señores físicos: están equivocados. si hubiera una cantidad infinita de universos y todas las opciones fueran posibles, habría uno en el que no habría otros universos, y por lo tanto y como yo vivo en uno, tiene que ser ese a la fuerza. así pues, no me queda otro que alegrarme de vivir en uno en el que, al menos, soy feliz.
lunes, 29 de julio de 2013
La fotografía
en el pasado, una fotografía era un acto importante, en el que un hecho que iba a suceder en el futuro se marcaba en la agenda para que alguien lo inmortalizara. porque apretar el botón no sólo era complicado, sino que además costaba dinero. y existía una raza especial, que quizá hacía fotos espontáneas, que sabía esperar el momento y que tenía el ojo entrenado para saber mirar, para captar el momento. y entonces, los momentos de esos presentes que se habían captado en el pasado, pasaban por el proceso del revelado, del proceso de ir a buscarlos, y poder mostrarlos en diferentes futuros, en los que ver una fotografía sería un acontecimiento. ahora tengo la impresión de que me convierten el presente en imágenes fijas del pasado, y que el futuro no será nunca el momento para ver instantes anodinos que jamás tuvieron la importancia suficente como para ser grabados, pero que hubiera sido imprescindible que hubieran sido vividos sin la interrupción de tener que posar y forzar la sonrisa.
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